"Cuántas veces me pregunto si esto no es más que escritura, en un tiempo en que corremos al engaño entre ecuaciones infalibles y máquinas de conformismos."
Julio Cortazar, Rayuela, capítulo 73.
This text will be replaced by the flash music player.

Buscar

domingo, 22 de diciembre de 2013

El portero de noche


El portero de noche: un relato bíblico

"...entrando la hija de Herodías, danzó y agradó a Herodes y a los que estaban con él a la mesa;
y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras y yo te lo daré. Y le juró: Todo lo que me pidas te lo daré, hasta la mitad de mi reino. Saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le dijo: La cabeza de Juan el Bautista.
"
(Marcos 6:21-29)


Cuando la víctima y el verdugo son uno, y todo queda confundido...

 Salomé (Gustave Moreau)

Cuando la pasión erótica borra el horror del pasado y va más allá de toda comprensión...




Cuando el horror desencadena la pasión erótica y el sufrimiento provoca placer... y nada se puede comprender, nada se puede olvidar, nada se puede perdonar...


No hay comprensión posible. Nada responde a ninguna lógica. El horror, el sufrimiento y la degradación se confunden y se ocultan tras la máscara de eros...



miércoles, 18 de diciembre de 2013

enanos



Mientras que cientos de miles de generaciones sucesivas de diferentes especies animales y vegetales se han sucedido durante cientos de miles de años con un impacto inapreciable sobre la Tierra, unos pocos cientos de generaciones de seres humanos han operado tales transformaciones de todo tipo, que la Tierra se ha convertido en una construcción, o más bien una destrucción, humana.


Los seres humanos vivivos un mundo construido, o destruido, por humanos. Sin embargo es un mundo “deshumanizado” ante el que no podemos hacer nada más que seguir colaborando a su destrucción hasta el fin.  No somos más que enanos pequeñísimos que no podemos ni subirnos a la cama… Somos unos enanitos que hemos construido (destruido) un mundo que nos queda grande...


Somos enanos sin alternativas… y lo único que sabemos hacer es protestar, chillar, romper, quemar, destrozar, tirar… y reir… reir… reir… y seguir riendo mientras miramos cómo se arrodillan los camellos al oir los nombres de los santos…


"¿Así que eso era la guerra, un país de las hadas pervertido, el terreno de juego de un niño loco que rompe los juguetes desternillándose de risa, que tira alegremente los platos por la ventana? (Jonathan Littell, Las benévolas, p. 139)

Más reseñas en Aben Zayde

martes, 17 de diciembre de 2013

L'enclos


El cercado dentro del cercado... Encerrados en una jaula, dentro de otra jaula, dos seres que ya no son hombres, no son nada... Solo son seres que luchan por seguir siendo un poco más. Seres que por no morir una vez, van muriendo decenas, cientos de veces...


 Seres que se inventan un futuro en el que todavía puede haber un poco de vida, y que se inventan un pasado que no pueden recordar de ninguna manera, porque el miedo les ha borrado la memoria.


Miedo al miedo, no a lo que pueda pasar, porque ya nada puede ser peor y sin embargo lo que pasa es todavía peor. Miedo al miedo.


Seres que viven muriendo porque viven entre quienes no quieren matarlos a ellos, porque lo que quieren es matar la humanidad que hay en ellos.


Una película hecha con la fuerza narrativa del teatro y con la fuerza expresiva de las imágenes cinematográficas, lentas, poderosas, que se recrean en los detalles...


lunes, 16 de diciembre de 2013

anoche soñé que volvía a Manderley

Joan de Beauvoir de Havilland... Joan Fontaine para quienes no olvidaremos nunca su papel como Rebeca, nos ha dejado para siempre.



viernes, 13 de diciembre de 2013

Sophie Scholl: el crimen de no callar


Como otros regímenes totalitarios y fascistas, la palabra es un arma prohibida. Hoy en día, en algunos sitios,  no nos cortan la cabeza por hablar... pero es posible que no falte mucho para que vuelva a ocurrir.


El régimen fascista del nacionalsocialismo alemán no toleraba ninguna disidencia. Escribir y difundir un manifiesto en contra de la guerra y de los crímenes generalizados, era considerado como causa suficiente para ser ejecutado.


Sophie Scholl, su hermano y un amigo de éstos, fueron detenidos por difundir unos panfletos en la Universidad. Sometidos a interrogatorio, a un juicio farsa y ejecutados en la guillotina...


El policía que interrogaba a Sophie le dice en un momento del interrogatorio: "no hay necesidad de hacer lo que hace...", entonces, ¿por qué lo hace? Sin dudarlo un instante, Sophie responde: "Por mi conciencia". "La ley se puede cambiar, la conciencia, no".


La dignidad de quien se enfrenta a una maquinaria criminal con sus palabras contrasta con la actitud agresiva del policía, y con la despreciable actitud de un juez, Roland Freisler, que convierte la justicia en una farsa en defensa de un sistema perverso y criminal que sólo tolera la sumisión y la colaboración sin fisuras.


Este es el Manifiesto que difundieron en la Universidad y que les costó la vida:

Texto del Sexto Volante distribuido por el movimiento de resistencia Rosa Blanca el 18 de febrero de 1943.
¡Compañeros, compañeras!

Conmocionado, nuestro pueblo ha tomado conocimiento de la muerte de nuestros hombres en Estalingrado. La genial estrategia del gran cabo de la guerra mundial ha lanzado a trescientos treinta mil alemanes a la muerte y a la destrucción sin ningún sentido y en forma totalmente irresponsable. ¡¡¡Gracias, Führer!!! Entre el pueblo alemán crece la agitación: ¿vamos a seguir confiando el destino de nuestro ejército a un diletante? ¿Vamos a sacrificar el resto de la juventud alemana a los bajos instintos de poder de un grupo partidario? ¡Jamás! Ha llegado el día de saldar las cuentas, las cuentas de nuestra juventud alemana con la tiranía más vil que nuestro pueblo jamás soportó. En nombre de la juventud alemana reclamamos al Estado de Adolf Hitler que nos devuelva la libertad personal, el bien más preciado de los alemanes, que nos ha sido arrebatado de la forma más vil. Hemos crecido en un Estado que nos ha privado de toda posibilidad de manifestar nuestra opinión. Durante los años más fructíferos de nuestras vidas las Juventudes Hitlerianas, la SA, y la SS han intentado uniformarnos, revolucionarnos, narcotizarnos. “Entrenamiento ideológico” se llamaba el despreciable método de asfixiar todo atisbo de pensamiento y valoración independientes, sumiéndonos en una espesa niebla de frases huecas. Una selección de dirigentes, imposible de imaginar más diabólica y estúpida al mismo tiempo, educa en sus academias a futuros caciques partidarios, explotadores y asesinos impíos, sinvergüenzas y siniestros, adiestrados en un ciego y estúpido seguimiento al Führer. Nosotros, supuestos “trabajadores del espíritu” apenas serviríamos como recaderos de esta nueva generación de dirigentes. Supuestos dirigentes estudiantiles, aprendices de futuros jefes distritales, se atreven a reprender a soldados que luchan con sus vidas en el frente, cual si fueran colegiales. Con chistes obscenos, jefes distritales ensucian el honor de las estudiantes. En la Universidad de Munich, las estudiantes alemanas han sabido dar una respuesta respetable a la ofensa de su dignidad; estudiantes alemanes han defendido el honor de sus compañeras. Ha llegado la hora de luchar por nuestra libertad y autodeterminación sin la cual no es posible crear valores espirituales. Nuestro agradecimiento es para con nuestros valientes compañeros y compañeras que han sabido iluminarnos con su actitud ejemplar. Para nosotros sólo existe una consigna: luchar contra el partido. Salir de los cuadros partidarios en los que se nos quiere seguir silenciando políticamente. Salir de las aulas de los oficiales y suboficiales de la SS y de quienes se arrastran ante el partido. Nos importa la ciencia verdadera y la genuina libertad del espíritu. No habrá amenaza que nos haga retroceder. Tampoco lo conseguirá el cierre de nuestras universidades. Se trata de la lucha de cada uno de nosotros por nuestro futuro, por nuestra libertad y por nuestro honor en un Estado consciente de su responsabilidad moral. ¡Libertad y honor! Durante diez largos años Hitler y sus consortes han vaciado hasta la repugnancia las dos palabras alemanas más preciadas, las han tergiversado, vulgarizado como solo son capaces de hacerlo diletantes que tiran por la borda los supremos valores de una nación. Lo que les vale la libertad y le honor lo han demostrado más que suficiente en diez años de destrucción de toda libertad material y espiritual, de todas las sustancias morales en el pueblo alemán. El terrible baño de sangre que han generado y a diario siguen generando en nombre de la libertad y del honor de la nación alemana en toda Europa, el ha abierto los ojos hasta al alemán más necio. El nombre alemán quedará deshonrado para siempre si la juventud alemana no se levanta por fin, escarmienta y purga al mismo tiempo, destruye a sus verdugos y alza una nueva Europa espiritual.

¡Estudiantes! El pueblo alemán dirige su mirada hacia nosotros. Al igual que en 1813 cuando esperaba que se quebrara lo napoleónico, espera en 1943 que sepamos quebrar el terror nacionalsocialista desde el poder del espíritu. Desde las llamas de Beresina y Estalingrado los muertos nos convocan.

 Nuestro pueblo se alza contra la esclavización de Europa a manos del nacionalsocialismo en una nueva irrupción de libertad y honor.


Sophie Scholl: la niña que desafió a Hitler
Sophie Scholl: el simbolismo biográfico
Sophie Scholl: una rosa blanca en el desierto

Juicio en Nuremberg


Personas normales, incluso inteligentes y hasta algunos excepcionales. Gentes de una moralidad sin tacha, buenas personas, amables, cariñosas, sin odio, bien educadas. Personas a las que incluso admiramos por su valía y sus capacidades de todo tipo. Sin embargo, estas gentes, en determinadas circunstancias pueden engañarse a sí mismas hasta el punto de colaborar en crímenes espantosos, y hasta cometerlos directamente. Estas personas podríamos ser cualquiera de nosotros.



Un régimen político criminal se sirve de sus súbditos, de la misma forma que cualquier otro régimen político. El crimen a gran escala es posible porque existen súbditos dóciles, obedientes, fieles, leales, trabajadores; en resumen, súbditos llenos de virtudes públicamente admiradas por todo el mundo, que trabajan para la legalidad vigente; y porque existen buenas personas, también virtuosas,  que, aún sospechando de la inmoralidad de la legalidad vigente, se someten a ella y cierran los ojos para sobrevivir.


El hecho de que esto ocurra también en otros lugares, de que Winston Churchill manifestara en 1938 su admiración por Hitler, que en el Estado de Virginia (USA) se encontrase legalizada la esterilización de "débiles mentales" y delincuentes... El hecho de que Estados Unidos cometa crímenes atroces en Iraq, mantenga a prisioneros en situaciones inhumanas en Guantánamo, mate civiles con drones... El hecho de que lanzaran las bombas atómicas contra población civil... El hecho de los bombardeos criminales contra la población civil alemana en ciudades como Hamburgo, Dresde y tantas otras... Todo esto no justifica los crímenes cometidos por quienes en un momento dado les toca sentarse en el banquillo de los acusados. El hecho de que todos sean culpables, de que todos seamos culpables, no es suficiente para convertir en inocente a nadie.


Pero lo que ocurre es que en el banquillo de los acusados sólo se sientan los vencidos. A los vencedores no los juzga nadie.


miércoles, 11 de diciembre de 2013

Der Totmacher - El fabricante de la muerte


El caso real de un asesino en serie que, en el año 1924, confesó con frialdad que había asesinado a 24 jóvenes a quienes posteriormente descuartizó. No había odio, no había crueldad, todo era debido a un impulso irrefrenable... Ningún sentimiento de culpa anidaba en él, a pesar de que sabía que lo que hacía podía ser merecedor del máximo castigo...



"El demonio está por todas partes... porque vive dentro de nuestros corazones"


La película, rodada en el mismo despacho en el que Fritz Haarmann fue interrogado en 1924, durante seis semanas, por el Doctor Schulze, utiliza literalmente los textos que se conservan taquigrafiados de aquellas entrevistas. La interpretación de los actores es prodigiosa.


 

martes, 10 de diciembre de 2013

No reconciliados

Nicht versöhnt oder Es hilft nur Gewalt wo Gewalt herrscht (Jean-Marie Straub, 1965)

No reconciliados o sólo la violencia ayuda donde la violencia reina


 Porque a veces no es posible la reconciliación. Ni siquiera con uno mismo. Porque la reconciliación exige entender al otro y acogerle y esto no es nada fácil. Ni siquiera para quienes hablan de reconciliación.



Quienes se adaptan siempre al poder, al sistema establecido, hablan de reconciliación para que se les reconozca su derecho a seguir mandando, pero son peores cuando tratan de hacer "el bien" que cuando cometían sus crímenes. Porque los crímenes, al parecer, sólo los cometen los otros, los de siempre, los que se rebelan...


Los responsables de tantos y tantos asesinatos en las cunetas, de tantas y tantas torturas en las comisarías, y sus herederos políticos... hablaban y hablan de reconciliación para que sus víctimas no les recuerden sus crímenes. Si sus víctimas se rebelan contra ellos y cometen actos criminales... entonces no hay reconciliación posible,  ahora ellos son las víctimas. Los asesinos se han convertido en víctimas y no están dispuestos a reconciliarse...


Jean-Marie Straub recrea para la pantalla la novela "Billar a las nueve y media" de Heinrich Böll, por medio de fogonazos, requiebros, a la manera del teatro de Bertolt Brecht, por medio de actores que recitan y que transmiten mensajes breves, que llegan al espectador como dardos...


reseña

lunes, 2 de diciembre de 2013

Mein Kampf


Fantástica adaptación al cine de la estupenda obra teatral, del mismo título, de György Tabori.


 Asistimos a la representación de una alegoría en la que, a través de una época de la vida del joven Adolf Hitler, revivimos la historia de unos años que fueron terribles para millones de seres humanos y que han marcado a muchos millones más.


Asistimos a una farsa tan real como lo que, a pesar de parecer irreal, no fue una farsa, sino una auténtica catástrofe. El joven Adolf, un huérfano prematuro, escapa de una infancia difícil, en la que fue maltratado y vilipendiado. Llega a Viena sin dinero, para ser también vilipendiado, despreciado y maltratado. 


El joven Adolf Hitler es una víctima que se hace una coraza que le protege. Una coraza hecha de arrogancia, de soberbia, de superioridad y de desprecio hacia quienes la sociedad dirige sus desprecios... Una coraza que le protege, que esconde sus debilidades, sus sufrimientos, su nulidad... y que le hace sentirse algo, alguien. Se siente alguien siendo superior a otros, despreciándolos, maltratándolos y vilipendiándolos...


Un viejo judío le acoge como si fuera un hijo y le disculpa porque tan solo "es joven y un poco bruto". Un viejo que tiene esperanza en que todo lo que ve no sea más que una locura pasajera, que todo se arreglará, porque no es natural que sea así. Tiene esperanza, porque "la vida es esperanza".


Un viejo judío al que el joven Adolf Hitler desprecia, escupe, denuncia... "porque es judío" y no es más que un gusano. Un viejo judío que sigue cuidando de él a pesar de todo y que incluso trata de salvarle de la muerte alegóricamente. 


Un viejo que escribe un libro al que decide titular "Mi lucha" (Mein Kampf)... porque es su forma de luchar contra la muerte, porque contra la muerte, "gana el amor"... y porque "la alegría del hombre, es la alegría de Dios... en pequeñas dosis..."



domingo, 1 de diciembre de 2013

todos somos Eichmann


En esta película realizada exclusivamente a partir de las grabaciones del juicio que tuvo lugar en 1961 en Jerusalén, podemos intuir algo de lo que era Adolf Eichmann. Un burócrata minucioso, detallista, ordenado, con una gran capacidad para organizar asuntos complejos. A él le tocó organizar el sistema de transporte ferroviario del material humano que el III Reich decidió desplazar desde los campos de trabajo repartidos por Europa hacia los territorios ocupados del Este. Pero, a partir de esta película, también podemos intuir algo de lo que somos nosotros... todos nosotros.


Eichmann demostró a sus jefes sus dotes de organizador y como consecuencia le encargaron el trabajo de organizar los transportes. ¿Sabía Eichmann a dónde llevaban el "material humano" desplazado? ¿Sabía cuál era su destino? Probablemente sí lo sabía.


En el juicio declararon como testigos algunos judíos que formaron parte de lo que fueron los "Consejos Judíos" de los campos. Éstos también sabían a dónde se llevaban a sus compañeros, a quienes ellos elegían, cuidando de salvar a sus familiares y a los "protegidos". Eichmann obedecía las órdenes de sus superiores y podía haberse negado a hacerlo, con las consecuencias que es fácil imaginar. Las mismas consecuencias que hubieran padecido los miembros de los Consejos Judíos si ellos también hubieran desobedecido las órdenes de los SS que les obligaban a confeccionar las listas de los pasajeros hacia Auschwitz... pero a ellos no los juzgaban, ellos estaban sólo como testigos...


Eichmann, encerrado en su jaula de cristal, se muestra en todo momento como un hombre frío, educado, meticuloso, obediente y respetuoso con la autoridad de quienes le avasallan con sus preguntas. Es educado y respetuoso en sus respuestas a las preguntas irónicas y llenas de odio y de ansias de venganza del fiscal...

Pretenden que asuma su responsabilidad por lo que les pasaba a aquellas personas que para él no eran más que mercancias, material humano, cifras...


Durante el juicio proyectaron imágenes terribles de algunas de las consecuencias que tuvo el meticuloso trabajo de este burócrata de la industria del exterminio...


Hay también otras imágenes que podrían proyectarnos a cualquiera de nosotros en las que podríamos ver las consecuencias trágicas de nuestra forma de vida, de lo que consumimos...

Los teléfonos móviles, ordenadores, tabletas y muchos otros aparatos electrónicos requieren para su fabricación de un mineral: COLTAN. La mayor parte de este mineral procede del Congo. En los últimos 15 años han muerto en el Congo 5 millones de personas como consecuencia de la explotación de este mineral. Cientos de miles de personas, incluido niños pequeños, son esclavizados por señores de la guerra armados y financiados por las empresas occidentales y chinas y, en definitiva, por todos nosotros, para que podamos tener estos aparatos con los que hacemos cosas como esta que estoy haciendo yo ahora mismo...

¿Por qué no se lleva al banquillo de los acusados a los burócratas que organizan la fabricación de armas con las que se mata tanto "legalmente" como ilegalmente en África, en Afganistán, en Pakistán, en Irak, en México, en Colombia... y en tantos otros lugares de la Tierra, ahora mismo?

¿Asumimos nosotros nuestra responsabilidad por lo que ocurre en el mundo con nuestra colaboración?

A Eichmann lo condenaron a la pena de muerte y lo ejecutaron en la horca en la madrugada del 31 de mayo de 1962. Es sorprendente que este oficinista organizador de transportes fuera ahorcado, mientras que Albert Speer, uno de los colaboradores más próximos de Hitler, que fue ministro de Armamento durante la guerra, con mucha más responsabilidad en la muerte de cientos de miles de prisioneros que trabajaban esclavizados en las fábricas de armas del III Reich, sólamente fuera condenado a 20 años de prisión...

Eichmann fue un oficinista obediente, pero no es tan fácil ser desobediente en determinadas circunstancias... La mayoría de nosotros somos tan obedientes como Eichmann incluso en circunstancias mucho menos comprometedoras.